| Queridos
Papás:
Nuevamente,
como hace un año, me volví a quedar corta en
palabras en la clausura. Es como si me nublara mi cabeza y
en ese momento solo pudiera pensar en qué está
pasando con mis bebés detrás de las cortinas
del teatro.
Creo que simplemente es mucha responsabilidad la de 160 vidas
prestadas, pero es la responsabilidad más gratificante
del mundo.
Todo esto es lo que me faltó decirles:
Sus hijos, me alegran la vida de una manera indescriptible,
me hacen desmayar de la risa todos los días con sus
apuntes, con sus comentarios. Me derriten con su ternura,
su fragilidad, su inocencia, me llenan de orgullo con sus
logros y su grandeza; además me enseñan con
su transparencia. Pero definitivamente lo que más contenta
me pone, es verlos crecer felices. Cada uno de ellos es muy
importante y muy especial para mí, y con cada uno de
ustedes he podido formar un equipo sólido que apoya
y engrandece nuestra labor educativa.
Gracias nuevamente por prestarme la vida de sus hijos, por
creer en BaBidiBu, por toda la colaboración que permanentemente
recibo de parte de ustedes, pero sobre todo, por entregarme
a sus hijos con confianza y determinación. Sin ustedes
y su apoyo, BaBidiBu no existiría y mi sueño
nunca se hubiera hecho realidad.
Agradezco inmensamente a todo mi equipo por su entrega absoluta
e incondicional durante todo el año escolar, por su
paciencia ante mis exigencias, por su responsabilidad. A los
chiquitos de BaBidiBu por su colaboración y valentía,
por habernos asombrado con sus habilidades, por haberse gozado
la clausura, de la manera que lo hicieron. A Andrea, gracias
por su pilera, su disciplina, por ser un complemento perfecto.
A Jota, nuestro héroe, por ser el motor del Jardín,
no creo que existan dos Jotas en este mundo, A Pao, por coordinar
la lindísima escenografía, a Sphera producciones,
Sergio Vargas, por darle un toque mágico a la presentación;
y a todos los que hicieron posible esta clausura por sus larguísimas
horas de trabajo.
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