Martes, 6 de Enero del 2009

De la Directora

Queridos Papás:

Nuevamente, como hace un año, me volví a quedar corta en palabras en la clausura. Es como si me nublara mi cabeza y en ese momento solo pudiera pensar en qué está pasando con mis bebés detrás de las cortinas del teatro.
Creo que simplemente es mucha responsabilidad la de 160 vidas prestadas, pero es la responsabilidad más gratificante del mundo.

Todo esto es lo que me faltó decirles:

Sus hijos, me alegran la vida de una manera indescriptible, me hacen desmayar de la risa todos los días con sus apuntes, con sus comentarios. Me derriten con su ternura, su fragilidad, su inocencia, me llenan de orgullo con sus logros y su grandeza; además me enseñan con su transparencia. Pero definitivamente lo que más contenta me pone, es verlos crecer felices. Cada uno de ellos es muy importante y muy especial para mí, y con cada uno de ustedes he podido formar un equipo sólido que apoya y engrandece nuestra labor educativa.

Gracias nuevamente por prestarme la vida de sus hijos, por creer en BaBidiBu, por toda la colaboración que permanentemente recibo de parte de ustedes, pero sobre todo, por entregarme a sus hijos con confianza y determinación. Sin ustedes y su apoyo, BaBidiBu no existiría y mi sueño nunca se hubiera hecho realidad.

Agradezco inmensamente a todo mi equipo por su entrega absoluta e incondicional durante todo el año escolar, por su paciencia ante mis exigencias, por su responsabilidad. A los chiquitos de BaBidiBu por su colaboración y valentía, por habernos asombrado con sus habilidades, por haberse gozado la clausura, de la manera que lo hicieron. A Andrea, gracias por su pilera, su disciplina, por ser un complemento perfecto. A Jota, nuestro héroe, por ser el motor del Jardín, no creo que existan dos Jotas en este mundo, A Pao, por coordinar la lindísima escenografía, a Sphera producciones, Sergio Vargas, por darle un toque mágico a la presentación; y a todos los que hicieron posible esta clausura por sus larguísimas horas de trabajo.

Me imagino que durante la presentación muchos de ustedes se preguntaron cómo y dónde logramos tener a tantos chiquitos en paz. Quiero contarles que los camerinos del William Shakespeare tienen un montaje tan espectacular como las aulas de BaBidiBu. En el piso de abajo del teatro, hay 5 enormes y comodísimos salones, en donde los niños ni se enteraron que ya se estaban alistando para la presentación. Ellos estaban siguiendo algunas rutinas diarias de BaBidiBu, tomando onces, jugando, leyendo, etc., antes de ser llamados por walkie-talkies para entrar a escena. Sus chiquitos en todo momento estuvieron muy tranquilos y muy protegidos por las expertas manos de su directora de grupo y su auxiliar, quienes todos los días se encargan de esta labor. Todo estuvo bajo control; el que me faltó a mi cuando repentinamente dejó de sonar la música del video.

Les pido mil disculpas puesto que la clausura se nos alargó un poco debido a fallas técnicas e imprevistos, pero creo que en general, fue una mañana maravillosa, llena de sorpresas y de un vaivén de sentimientos, indispensables de vez en cuando para el alma. De verdad, mil gracias por acompañarnos y por darnos tanto apoyo. Muy pocas veces en mi vida había visto un público tan conectado con el espectáculo. Gracias por todos los e-mails y las llamadas de felicitaciones que nos han hecho. Qué delicia que nos motiven con tanta sinceridad y admiración. Papás, este día en la clausura me di cuenta que el cariño que nosotros les tenemos es recíproco… Un millón de GRACIAS!!!!!!!!!

Sigan disfrutando sus vacaciones con sus chiquitos, aprovechando cada minuto que tengan con ellos.


Silvia López Angel.

Directora

Misión

BaBidiBu es un lugar creado para dar la oportunidad a los niños de crecer, desarrollando todo su potencial de una manera divertida y así aprender jugando. Aquí se proporciona una metodología apropiada y un ambiente acogedor para lograr en los niños un desarrollo integral.


En el ciclo de la vida humana, los primeros años son un período crítico de aprendizaje y vulnerabilidad. Los niños tienen muchas necesidades, que al no ser atendidas, ponen en peligro su desarrollo integral. En esta etapa los niños son como esponjas que van absorbiendo toda la información que hay a su alrededor; es por eso que debemos aprovechar su potencial, enseñándoles a aprender y a desarrollar todas sus dimensiones.

Es nuestro deber explotar este potencial y encausarlo asertivamente, ya que es justamente en estos primeros años donde se establecen las pautas para el resto de sus vidas. Un buen comienzo les da las bases fundamentales para un óptimo desarrollo personal y social.

Nuestra misión es fortalecer el desarrollo integral del niño en sus diferentes dimensiones y en cada etapa de su vida, acompañándolo de un aprendizaje feliz que le permita desarrollar seguridad, independencia y capacidad de análisis, lo que facilitará desenvolverse adecuadamente en cualquier circunstancia. Buscar que el niño viva cada momento como un paso fundamental en la adquisición de vivencias, valores y conocimientos.

Nuestro Jardín planea ser una institución modelo en el trabajo con los niños preescolares en lo concerniente al desarrollo de la independencia, el respeto y el interés por el aprendizaje.

¡Queremos niños felices
y preparados para la vida!